¿Qué es el Jubileo?
Es el nombre que se le da a un año en particular que el Papa convoca a vivir. En este año Santo se derraman muchas gracias y se pueden obtener indulgencias plenarias para el perdón de los pecados.
Cada jubileo se ha celebrado de diferente forma. En el origen coincidía con la visita a las Basílicas romanas de san Pedro y san Pablo, por tanto, con la peregrinación, posteriormente se añadieron otros signos, como el de la Puerta Santa.
Bonifacio VIII, en 1300, convocó el primer Jubileo, llamado también “Año Santo”, porque es un tiempo en el que se experimenta que la santidad de Dios nos transforma.
¿Cuándo inicia el jubileo?
Este año Santo dará inicio el 24 de diciembre de 2024 con la apertura de la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, bajo el lema “Peregrinos de Esperanza”.
El Papa Francisco desea, “que pueda ser para todos un momento de encuentro vivo y personal con el Señor Jesús, «puerta» de salvación (cf. Jn 10,7.9); con Él, a quien la Iglesia tiene la misión de anunciar siempre, en todas partes y a todos como «nuestra esperanza» (1 Tm 1,1)”.

¿Cómo puedo participar?
Voluntario
Podrás ofrecer tu disponibilidad para una o más semanas y para eventos jubilares específicos, viviendo experiencias únicas ayudando a quienes necesitan asistencia e información a lo largo de los recorridos de peregrinación que conducen a las Puertas Santas de las cuatro Basílicas Pontificias. Información para ser voluntario.
Peregrino
Participa como peregrino en alguno de los eventos que se realizarán en Roma a lo largo del Año Santo. Ponerse en camino es un gesto típico de quienes buscan el sentido de la vida. La peregrinación a pie favorece mucho el redescubrimiento del valor del silencio, del esfuerzo, de lo esencial. Ver el calendario del jubileo.
Nuestra propuesta "Peregrinos de la Esperanza"
Recorreremos caminos antiguos y modernos para vivir intensamente la experiencia jubilar. Transitar de un país a otro, como si se superarán las fronteras, pasar de una ciudad a la otra en la contemplación de la creación y de las obras de arte permitirá atesorar experiencias y culturas diferentes, para conservar dentro de sí la belleza que, armonizada por la oración, conduce a agradecer a Dios por las maravillas que Él realiza. Ver nuestra propuesta.